Parece fácil ceder a la tentación de bajar los brazos y darnos por vencidos. Es cierto: nuestro tránsito por la vida nos conduce por caminos diversos. Los Beatles cantaban: “Muchas veces he estado solo / Y muchas veces he llorado / De cualquier forma tú nunca sabrás / Los muchos rumbos que he tomado / Pero todos ellos me devuelven / Al largo y sinuoso camino”.*
Pero… ¿qué ocurre cuando todo parece haber terminado? Y no me refiero al logro de metas, la conclusión de etapas o ciclos, u otros aspectos positivos en la senda de la realización. Hablo de aquellas situaciones que tienen apariencia de terminales pero que en realidad… ¡constituyen retos para nuestra fe!
Las investigaciones en el campo de la Psicología, y la experiencia cotidiana, confirman que la frustración generada por un fracaso puede ejercer un peligroso efecto paralizante, situación que puede hacernos creer que ya no hay más salida, que no hay solución, que todo se acabó.
Esto lo sabe quien…
…sobrevive a una enfermedad grave.
…experimenta la separación y el divorcio matrimonial.
…atraviesa la quiebra económica en su negocio.
…sufre el despido y el continuo deambular en busca de una oportunidad laboral.
…vive lamentándose por las oportunidades y el tiempo que ha perdido.
…se arrepiente de haber tomado decisiones incorrectas.
Y así podríamos continuar enumerando distintas clases de derrota, hayan sido el resultado de nuestros errores o debido a las acciones de otras personas. La lista podría ser tan amplia como vasta es la experiencia humana.
Jesús expresó: “Yo soy el que da la vida y el que hace que los muertos vuelvan a vivir. Quien pone su confianza en mí, aunque muera, vivirá. Los que todavía viven y confían en mí, nunca morirán para siempre”.**
Te animo a dejar de lado la autocompasión, ir más allá de la situación que experimentas, y enlistar todas tus energías en la búsqueda y el inicio de un nuevo punto de partida para tu vida.
Para la eternidad, es cierto… ¡pero también para esta vida!
¡Buen Fin de Semana!
CRISTIAN FRANCO
* The Beatles – Álbum: “Let it be” – Canción: “The Long and Winding Road” © 1970 Apple Records.
** Juan 11.25 (TLA).
GRACIAS DON NICO, POR ESTE HERMOSO TEMA, LA REALIDAD, PARTE DE ESTO LO ESTOY VIVIENDO Y ME ALEGRA QUE HAY MUCHAS PERSONAS COMO USTED QUE HAN VISTO CON BUENOS OJOS LA SITUACIÓN DEPRESIVA Y NEURÓTICA EN QUE MUCHOS DE LOS BOTADOS Y APALEADOS POR LA VIDA CAMINAMOS CABIZBAJOS, EN BUSCA DE SALIDAS Y QUE CADA VEZ SE HACEN DIFICIL, PERO SUS PALABRAS ALIENTAN A LEVANTARNOS Y A SEGUIR EN LA LUCHA DE GUERRERO TERRENAL Y ESPIRITUAL.
DIOS ME LO BENDIGA SIEMPRE.
SALUDOS